Capítulo 6
Amanecía otro día en Metrópolis, las calles se llenaban de gente y el tráfico de atascos. Lois fue al Daily Planet con la intención de conseguir otra exclusiva, este año el Pulitzer y el Kerth iban a ser para ella, y para eso tendría que trabajar duro. Aunque últimamente estaba muy desconcentrada en la redacción ya que ese Clark Kent no paraba de mirarla y perseguirla allá donde iba, según ella para intentar hundirla y coger sus exclusivas.
Al salir del ascensor para dirigirse a su mesa, sin saber por qué, su vista se dirigió a la mesa de Clark Kent que al verla vacía suspiró. “Menos mal que todavía no ha venido, así podré trabajar tranquila” pensaba con una voz que el único que la oyó fue Jimmy que se dirigió a ella. “No ha venido ni vendrá por hoy” le dijo a ella mientras le daba una carpeta con toda la información que le había pedido. “El granjero se escapa del trabajo, increíble” dijo Lois dirigiéndose a su mesa. “No es así exactamente, ha llamado al jefe pidiéndole la mañana libre, y según dice Perry su voz no era la mejor de todas” Lois se paró y miró extrañada a Jimmy. “¿Qué le pasa, está enfermo?” Jimmy se quedó mirándola riéndose. “¿Qué?” preguntó ella. “Si no te conociera diría que estás preocupada por Clark” dijo riéndose Jimmy. “¿Yo preocupada de Kent?” dijo ella abrumada. “Sí, pero para tu alivio no creo que esté enfermo al parecer ha ido a Smallville” comenzó a andar junto a Lois que se dirigía a su mesa. “Pues ya que se ha ido, se podía quedar allí y dejarme tranquila sin volver a verlo” dijo Lois aunque no muy segura. “Si tú lo dices” contestó en voz baja Jimmy mientras se iba. Ella se sentó mientras miraba una foto de Superman, él era alguien especial, era distinto a los demás hombres, ¿estaría él solo en este mundo? No tendría a nadie, necesitará cariño, comprensión todo lo que él da al resto del mundo. Y ella necesitaba alguien que la amara por lo que es, reconocía que su personalidad era muy fuerte pero cuando tenía confianza en alguien era dulce y cariñosa. Estaba harta de que los hombres jugaran con ella, de que la trataran como basura, no quería que le pasara lo mismo que a sus padres. Quería enamorarse, saber realmente lo que era el amor, entregarse en cuerpo y alma y sentirse dichosa por ser amada, en definitiva ser feliz.
Estaba pensando en eso y Superman cuando su teléfono sonó “Lois Lane” dijo descolgando. “Estoy hablando con la mejor reportera de la ciudad y la mujer más hermosa del planeta” dijo con voz seductora Luthor. “Lex, qué agradable sorpresa, ¿me vas a conceder ya esa entrevista tan ansiada por mí?” ella fue directa a lo que quería, pero él también. “Te concederé esa entrevista si tiene la amabilidad de cenar conmigo” “Bueno yo…” dijo Lois dudosa. “Oh, vamos ya sé que tiene muchos pretendientes, y quiero presumir de estar unos minutos a su lado” dijo Lex intentando convencerla. “En todo caso soy yo la que presumo por estar con uno de los hombres más ricos y atractivos del mundo” dijo ella convincente ya que a ella le atraía ese hombre. “Estupendo, entonces a las ocho pasa mi limusina a recogerte a tu casa, no te arrepentirás” Luthor colgó el teléfono y sonrió. “Serás mía Lois Lane” pensaba en alto mientras fumaba. Lois colgó el teléfono “Una cita con Lex Luthor y además conseguiré la gran exclusiva” pensaba ella. “Y además es guapísimo, y se ve interesado en mí” Lois sonreía quizás ese era el hombre de su vida ya que Superman era inalcanzable. Y con ese pensamiento estuvo trabajando hasta que llegó la hora de irse a casa a vestirse para su gran cita con uno de los hombres más admirados.